Reimaginando la educación de Xavier Aragay

Hace unos días terminé el libro de “Reimaginando la educación” escrito por Xavier Aragay y vengo a contaros qué me pareció.

De primeras el libro es muy práctico, te empuja a escribir, a imaginar, a pensar qué es lo que podemos hacer para que la educación evolucione, qué es lo que nos frena y lo que nos ilusiona para poder llegar al objetivo, pero sobre todo nos graba en la mente para quién va dirigida la educación.

Los 21 capítulos de los que se compone el libro son fáciles de leer a la par de iluminadores. Sí, puede ser que haya afirmaciones que ya sepamos, pero que no viene de más recordarlas y contextualizarlas. Además, aporta en cada uno de ellos referencias bibliográficas por si te has quedado con ganas de más. Y, por si quieres que tu conocimiento no ocupe lugar alguno, solo tienes que ir al “bonus track” del final e investigar todos los nombres que han escrito, indagado o experimentado en el mundo educativo.

Como he comentado anteriormente, el libro es muy práctico ya que en cada capítulo te ofrece más de un apartado donde poder expresarte y ordenar tus ideas. Cuando finalizas el libro, tienes una gran tormenta de ideas apuntadas y, para plasmar tu gran QUÉ (como el autor a la idea principal en la que quieres trabajar) , tienes más hojas al final para desarrollarla.

Arriba en las estrellas

Tumbada mirando el cielo, la oscuridad infinita. No se ve ni una estrella.

Siento dolor en el corazón, cierro los ojos y una lágrima cae por mi mejilla. La cojo tímida y miro hacia arriba.

Un haz sube rápido y se detiene arriba en las estrellas. De repente nacen pequeñas luces de bienvenida pero solo una brilla más que ninguna, grande, hermosa.

Mi corazón palpita fuerte regando todo mi cuerpo de una nueva sensación que no sé reconocer.

Toco mi pecho y siento el calor que desprende mi corazón.

Suspiro y levanto la cabeza.

En ese momento, siento una mano en el hombro y un susurro en mi oído:

<< Todo irá bien>>

Me desinflo y mi corazón se llena de un amor, honesto y puro. Vuelvo a mirar al cielo y la estrella me hace un guiño.

Ahora sé que ya no sufres más, que ya descansas en paz y que, aunque no te pueda ver, siempre estarás arriba en las estrellas.

 

Imprimir